miércoles, 19 de octubre de 2011

Análisis de los Paradigmas Educativos Consensuados.

                 Los Paradigmas educativos organizados y dirigidos a través del consenso ofrecen la oportunidad a todos los actores del proceso interactivo del conocimiento epistemológico y científico. En este sentido los paradigmas educativos deberían ser más flexibles para integrar aquellos aspectos que no estén normados o sigan alguna corriente filosófica, no obstante el paradigma que sea ideal no existe, sólo hay estructuras que en el devenir van tomando la forma del momento, de allí que el conocimiento científico no es desarrollado a través de una fórmula, receta o algún paradigma rígido. En este particular, se debe hacer una reestructuración al enfoque clásico y objetivo, ya que la objetividad no existe como tal, sólo existe una estructura mental, de allí que se deban considerar al enfoque humanista que incluye la subjetividad y el consenso donde se puedan manejar todos los criterios y entrelazar las debilidades y fortalezas de cada uno de los paradigmas, nadie tiene la razón, sólo argumentos para apoyar una posición pero que todo con el devenir del tiempo cambia.
                Todo este proceso de cambio epistemológico y filosófico apunta hacia el consenso que reafirma la idea de un paradigma emergente que integra al ser con todas sus potencialidades y un amplio sentido del saber lo que da como resultado un ser con una óptica del consenso con una aptitud y disposición de adaptación al cambio y a la interdisciplinariedad, considerando la variedad de planteamientos y asumiendo una interacción ontológica.

HEIDEGGER
“La vida tácita se mueve en todo momento en un determinado estado de interpretación heredado, revisado o elaborado de nuevo”

jueves, 13 de octubre de 2011

"PARADIGMAS" DE INVESTIGACIÓN EN CIENCIAS SOCIALES

Un enfoque curricular
JOSE PADRON GUILLÉN
Papel de Trabajo, Postgrado, USR
Caracas, mayo de 1992
      Dentro del ya célebre tema de los "paradigmas", este traba­jo no se sitúa en el plano de las polémicas ni de los proselitis­mos. Más bien, se parte de considerar que la investigación en ciencias sociales plantea un gran reto de orden curricular: mien­tras las circunstancias exigen eficientes procesos de formación de investigadores, las definiciones por hacer, los conceptos por clarificar y los desacuerdos por superar son tantos que bien puede formularse la necesidad de un espacio de reflexión orien­tado a determinar un PROGRAMA UNIFICADO DE FORMACION DE INVESTI­GADORES en ciencias sociales. Así, un PROGRAMA de este tipo debe­ría encar­garse, primordialmente, de resolver en una esfera opera­tiva los problemas o desacuerdos que hasta ahora se han planteado sólo en esfe­ras filosóficas, epistemológicas y teóricas en gene­ral, ha­biéndo­se agotado su discusión en estas esferas o habiéndo­se pro­longado por demasiado tiempo la espera de abordajes intere­santes e inno­vadores surgidos de prácticas investigativas exito­sas que apoyen alguna de aquellas posturas teóricas. El hecho es que la formación de investigadores, ante el actual ritmo so­cio­histórico, no puede seguir estancada ni frag­mentada ante el ago­tamiento de las polémi­cas epistemológicas ni puede seguir espe­rando por pau­tas emanadas de alguna posible "revolución cien­tífi­ca" en el terreno de las ciencias sociales. Ante los desa­cuerdos, compleji­dades y carencias, el curriculum debería optar por solu­ciones prácticas que, como sustrato teóri­co, sean capaces de reconstruir plataformas ubicadas en los míni­mos niveles de enten­dimiento, simplicidad y clarificación.    
            Obsérvese, de paso, que estos currículos, en cuanto modelos de procesos de formación de investigadores, no son algo tan eté­reo como podría pensarse: se pueden ver muy concretamente en la per­plejidad de nuestros estu­diantes ante, por ejem­plo, dos profe­so­res de "metodología de la investigación" que les enseñan y exigen cosas opuestas e in­compa­tibles entre sí o ante un jurado de "te­sis" cuyos miembros mani­fiestan juicios inconciliables o, inclu­so, ante un mismo asesor que hoy considera un acierto lo que ayer consideró un error, etc. y, en general, en el simple hecho de que la formación de investi­gadores depende mucho más del punto de vista de cada docente (o de una particular institución educa­tiva, en el mejor de los ca­sos) que de un programa unificado en torno a las necesi­dades globales de investigación en ciencias sociales. La idea de un programa de formación de investigadores radica en la posibili­dad de estudiar los modos prácticos en que puedan manejarse las dife­rencias teórico-filosófico-metodológicas a partir de una base mínima de entendimiento y en que puedan com­pensarse las limita­ciones propias del estado de madurez de las ciencias sociales, siempre en función de las actuales necesidades de progreso de la acción social y de consolidación de conocimien­tos fiables que soporten dicha acción.
    Desde luego, un programa de formación de investigadores exi­ge, ante todo, un espacio de reflexión y exploración en que se determinen las bases mínimas de consenso y de acción docente eficaz. Dentro de este espacio, y para ir de una vez al tema de este trabajo, una de las primeras preocupaciones es la del "paradigma". En las esferas epistemológicas hay, evidentemente, todo un cuadro de desacuerdos (reconocidos): ¿"Ciencia" o "Cien­cias Naturales vs Ciencias del Espíritu"? ¿Rea­lismo o Idealismo? ¿Objetividad o Simbolismo? ¿Lenguaje artifi­cial o Lenguaje natu­ral? ¿Explicación o Interpretación? etc. Hay también todo un cuadro de confusiones (no siempre reconocidas): ¿cantidad vs cualidad? ¿muestreo vs estudio de casos? ¿evidencia vs vivencia? ¿objetividad vs intersubjetividad? ¿conocimiento vs acción com­prometida? etc. Pero, al lado de estos desacuerdos y confusiones, hay también la posibilidad operativa de acuerdos mínimos y de clarificaciones básicas, respectivamente. Es, precisamente, lo que se aborda en este trabajo, unicamente en lo que se refiere a los "paradigmas". Se intenta aportar algo a esa base mínima de a­cuerdos y clarificaciones. Las ideas aquí expuestas pueden ser ú­tiles en dos niveles curriculares: primero, en un nivel institu­cional, para la reflexión acerca de los diseños instruccionales en metodología de la investigación, filosofía de las ciencias so­ciales, etc.; segundo, en un nivel individualizado, para que los "tesistas" y cursantes de asignaturas de investigación tengan a mano un conjunto de datos heurísticos que, una vez desarrolla­dos, les permita "hacerse fuertes" ante jurados y profesores (lo cual no equivale a otra cosa que a un programa de formación de inves­tigado­res impulsado desde "abajo"). En fin, éste no es un trabajo de trascendencia epistemológica, sino de intención curri­cu­lar. Está dirigido a docentes y estudiantes en el área de meto­do­logía de investigación y se orienta hacia una base mínima de entendi­miento filosófico y de clarificación conceptual, como recurso o­perativo ante el agotamiento de los debates y ante la colateral avalancha de confusiones y mixtificaciones. 


ANALISIS DE LOS PARADIGMAS DE INVESTIGACION EN CIENCIAS SOCIALES
      Los paradigmas de investigación están asociados a los programas de formación de investigadores ,que permite establecer criterios de entendimiento donde se clarifique y determinen las bases mínimas de unificación para una proyección eficaz .En este sentido al estudiar los paradigmas de investigación en ciencias sociales se debe considerar los modelos o estructuras mentales que no son más que la forma de pensamiento epistemológico que alguien puede desarrollar a través de la interacción  con las diversas posiciones del devenir empírico y filosófico , pero que dicho planteamiento o modelo estructural puede ser desplazado por otro con mayor fuerza heurística como lo planteado por Lakatos 1983  quien establece los programas de investigación y plantea que una teoría es desplazada por otra dando lugar a un proceso diacrónico ,permitiendo que la teoría mejore o sea refinada y dando lugar a otro movimiento que tarde o temprano dará a luz a una subsiguiente revolución científica  ,de allí que la palabra paradigma concibe las revoluciones científicas como estructuras de sucesos y por otra parte los programas la concibe como procesos ,y hoy en día se habla de líneas de investigación. Por último se puede decir que es preferible usar las palabras enfoque o modelo ya que la palabra paradigma se usa normalmente para designar una postura, una opción, o un modo de investigar.

domingo, 9 de octubre de 2011

Programas de Investigación



Una teoria se mantiene protegida por un cinturon protector que a su vez esta rodeado de hipotesis auxiliares positivas y negativas  que le va hacer frente a las anomalias que puedan surgir permitiendo entonces mejorar la teoria para dar paso a lo que llamo lakatos un falsacionismo sofisticado ya que al falsear la teoria por medio de las hipotesis auxiliares el nucleo queda intacto y entonces surgen una especie de diakronia o  mejoras de la teoria , de lo contrario la teoria se vuelve esteril y tiende a perder su nucleo central siendo sustituida por otra con mayor poder heuristico y empirico